Hoy comenzó a desarrollarse el Sínodo del área italiana de la Iglesia Evangélica Valdense. Marta Garnier, vicemoderadora y representante del área rioplatense, realizó una pequeña entrevista con la presidenta designada, Giovanna Vernarecci, donde conversan sobre expectativas, temáticas y la importancia de estos espacios.

“El tema más relevante de este año, por lo que puedo ver, es nuestra posición en cuanto a los conflictos del mundo y la situación de las cárceles”, anticipa y agrega: “hay una manera cristiana para responder a toda esa violencia y, a mi parecer, tenemos que encontrarla; y encontrar el coraje para vivirla. Espero que el Espíritu nos guíe como el Señor nos ha prometido, en este camino de descubrimiento y trabajo conjunto”.
Marta le pregunta sobre las expectativas en los momentos previos al inicio y responde: “como desde el primer sínodo en el que participé, tiene que ver con encontrar creyentes que buscan maneras para dar testimonio del Reino de Dios en el mundo de hoy, y también con encontrar juntos maneras para hacerlo concretamente. Como metodista, me gusta la idea del pacto, y de un pacto para vivir la economía del Reino de Dios en esta tierra, justicia y misericordia. En definitiva, mi expectativa es encontrar maneras, conexiones, ideas y amistades para hacerlo, para ser la iglesia de Cristo en este mundo”.
Por último, la representante de Mesa Valdense en el sínodo italiano y su presidenta conversan sobre la importancia de los lazos entre ambas áreas. En ese sentido, Giovanna concluye: “Sínodo significa caminar juntos; y es por esa misma razón que la participación de nuestras hermanas y hermanos que viven en la otra parte del mundo es una ocasión estupenda para compartir camino y esperanza”.
Sobre Giovanna
Giovanna Vernarecci se describe a sí misma como: “soy italiana y tengo 67 años. Fui católica y me convertí cuando tenía casi 40 años, o bien, entendí mi vocación. Estudié en la Facultad Valdense de Teología y luego fui ordenada pastora en el 2006”. Además cuenta que es abogada en lo civil y no tiene vínculos administrativos con la Tavola Valdese. Desde el 2010 tiene a su cargo la Iglesia Hispanoamericana de Génova, y comenta: “es una iglesia de más de 100 miembros, y con regularidad asisten unos 80, mayoritariamente son personas migrantes de Latinoamérica”. Relata que desde 1998 la iglesia entró en el ordenamiento valdense por medio de una convención y que hasta la actualidad se realizan los cultos en el templo valdense.
Respecto al sínodo dice: “participo del Sínodo en cuanto pastora inscripta en el rol de los pastores-as en actividad de servicio y este año 2025 soy la presidenta designada”.