Asamblea del Presbiterio Norte Argentino: el proceso comunitario y la misión

El pasado fin de semana, 6 y 7 de septiembre, se realizó la Asamblea Ampliada del Presbiterio Norte Argentino en El Sombrerito (Santa Fe). Este espacio de formación colectiva reunió a más de cuarenta jóvenes y adultos-as de las diversas comunidades de la región, para reflexionar sobre la Misión de Dios y los Ministerios en la Iglesia. Este proceso se viene consolidando en el presbiterio hace cuatro años a partir de reconocer la importancia de la formación de laicos y laicas en el sostenimiento de los procesos comunitarios.

El tema fue preparado por un grupo de integrantes del Equipo Pastoral Teshuvá y se organizó a partir del camino que se viene construyendo regionalmente, el documento que preparó la Comisión Sinodal de Ministerios y materiales que se compartieron en la Escuela de Ministerios Comunitarios de la Red Ecuménica de Educación Teológica (REET). El encuentro contó con una nutrida participación de jóvenes y se desarrolló a partir del diálogo intergeneracional y las experiencias que se construyen en el compartir de nuestras comunidades de fe.  

De la asamblea participaron también Simón Quintela y Melina Wagner, integrantes de la Secretaría Ejecutiva de la Diaconía Valdense, quienes también recorrieron Obras de Servicio del Presbiterio.

“En la primera parte pensamos cuáles son los móviles que como Iglesia en este tiempo nos llevaba dar testimonio vivo de la Misión de Dios. Como iglesia tenemos el compromiso y la responsabilidad de dar respuestas a ese mandato dado por Dios a través de su hijo”, contó Nelda Eichhorn de la comunidad de La Paz-San Gustavo que integró el equipo que diseñó la propuesta. 

En este sentido agregó: “Nos desafía la realidad en el modelo de iglesia misionera de los nuevos tiempos. En la misma tenemos que cuidar nuestra identidad, observando siempre nuestra teología reformada que nos inspira a ser cristianos dispuestos a transformar las formas de llevar adelante las comunidades con propuestas y actividades celebrativas diferentes”. 

Sobre los ministerios señaló: “Requieren de una estructura de iglesia flexible y no atada a reglas impuestas por diversas situaciones, concluimos que este viene siendo un eje vertebrador que nos acompaña en estos procesos que estamos haciendo como Presbiterio”.

Por su parte, Carina Tschopp, de la Comunidad de López resaltó: “Nos llevamos el corazón agradecido y renovado. Hemos podido detenernos a pensar juntos y juntas en lo que significa ser iglesia viva, en movimiento, en transformación. Descubrimos que la misión no es una tarea individual ni aislada, sino un camino compartido. La misión, no se limita a las paredes del templo, sino que nos envía hacia afuera, hacia los hermanos y hermanas que esperan gestos concretos de cercanía, escucha y esperanza”. Y concluyó: “Que lo reflexionado se transforme en compromiso cotidiano”. 

Por último, Mariano Chialva de la Comunidad de Paraná-Santa Fe dijo que: “Para el Presbiterio estos espacios de capacitación son una alegría y un compromiso con el camino que venimos consolidando. Son momentos de mucha celebración y charlas profundas que nos ayudan a hacer memoria y nos desafían a seguir caminando. En lo personal, me esperanza mucho el encuentro intergeneracional. Creo que esos diálogos nos permiten vivenciar la diversidad de miradas y experiencias en torno a la comunidad”. 

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