Entre el 14 y 23 de octubre, en Chiang Mai, Tailandia, se desarrollará el encuentro pospuesto un año debido al COVID, organizado por la CMIR y la Iglesia de Cristo en Tailandia con el apoyo de otras iglesias asiáticas, es la anfitriona. Esta edición llega en un año significativo para la Comunión: el 150º aniversario de la fundación como la «Alianza de las Iglesias Reformadas de todo el Mundo que sostienen el Sistema Presbiteriano».
Desde la Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata (IEVRP) participarán Darío Barolin, Federico Plenc y Brisa Budareto, y se convoca bajo el lema “Perseverad en vuestro testimonio”, inspirado en Hebreos 12:1.
Darío Barolin, coordinador del Comité Organizador, nos cuenta que: “Organizar una asamblea de esta magnitud, con 550 participantes entre delegadas-os, invitados-as, asesores-as y staff, es un trabajo complejo que requiere la atención de varios aspectos, asegurar que lo económico no sea un impedimento, garantizar una participación equitativa en género, generaciones y roles, y acompañar los distintos subcomités (liturgia, estudios bíblicos, disertantes, nominaciones, asuntos públicos, etc.). También hay que decidir a cuántas lenguas habrá traducción simultánea (inglés, francés, español, alemán, coreano, malayo y tailandés) y coordinar equipos con diferentes culturas y modos de diálogo. Esto exige un gran esfuerzo de aprendizaje intercultural, sostenido en la base común de la tradición reformada”, comparte y continúa: “La exhortación “Persevera en tu testimonio” llega en un tiempo donde el testimonio de Jesucristo enfrenta contextos inhóspitos. Sin embargo, las pocas semillas que caen en tierra fértil nos llenan de esperanza y coraje para seguir testimoniando el Evangelio. Ante la distorsión del mensaje cristiano —cuando se usa el nombre de Cristo para justificar guerras, inequidad o violencia—, es urgente perseverar en el testimonio del Reino de Dios anunciado por Jesucristo. Una iglesia que no persevera, no encontrará su verdadera esperanza”.
A su vez, uno de los delegados por la IEVRP, Federico Plenc, actualmente radicado en Colonia Valdense, aporta su mirada sobre esta instancia: “es una linda oportunidad de explorar y vivenciar ampliamente el ecumenismo. Aquí, en el Río de la Plata, he tenido la posibilidad de conocer y transitar diversos espacios, valorando la importancia de ser parte de una iglesia con mirada ecuménica, ya sea en obras de servicio, centros de capacitación, formación, campamentos o en instancias celebrativas propias de cada iglesia. Así que participar en esta asamblea será una oportunidad de conocer un espacio más amplio y plural, con gran diversidad de culturas y teologías, con preocupaciones a veces diferentes, pero también con temáticas que nos involucran a todos-as.”
Respecto al lema, Federico expresó que “tiene que ver con la perseverancia en el testimonio, en un tiempo donde sentimos a la humanidad sufriendo las guerras y la desigualdad, donde se incrementan los presupuestos bélicos y se niega el alimento y la ayuda humanitaria, en un planeta que no resiste nuestro consumo y una humanidad que, en buena medida, pierde la conexión con sus pares y con toda la creación. Poder conversar, generar conciencia y tejer acciones conjuntas para construir ecuménicamente nuestro testimonio de fe para este tiempo resulta una tarea necesaria”, concluyó.
Del encuentro también participará Brisa Budareto de Bahía Blanca, delegada de la IEVRP, compartió la instancia previa en la que participó en febrero pasado: “El encuentro en El Salvador fue, para mí, la primera experiencia ecuménica tan lejos del Río de la Plata. Sin duda, encontrarnos algunos meses antes siento que nos ha fortalecido como comunidade”.
Sobre su participación en el Concilio General, comenta: “Fue una sorpresa que hayan pensando en mí para representar a la iglesia en esta instancia. Siempre me gustaron las instancias de asamblea: escuchar las distintas voces, participar de las discusiones y, de alguna manera, habitar esos espacios para ser parte de las decisiones que se tomen. Así, participo de asambleas presbiteriales y sinodales desde hace varios años y de distintas maneras en cada una”.
Brisa cierra su aporte con lo que significa ser parte de la comunidad valdense: “podría decir que la Iglesia Valdense es transversal a mi vida: siempre fue parte, y yo siempre elegí (y elijo) seguir siendo parte de ella. Como hija, nieta y bisnieta de valdenses, viví todos los fines de semana de mi infancia y adolescencia yendo a la iglesia, a la escuelita dominical, al grupo de adolescentes y al grupo de jóvenes, además de participar en las celebraciones. Desde muy chica voy a los campamentos de la iglesia, primero como acampante, luego como líder —ya desde hace 11 años— y actualmente siendo parte de la comisión presbiterial de campamentos.