La Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata se suma al repudio por la represión desatada por las fuerzas policiales de la provincia de Chaco a habitantes de pueblos indígenas en Villa Río Bermejito.

Sucedió ayer, 14 de octubre, mientras transcurría una manifestación de pobladores indígenas que reclamaban la restitución de Pensiones No Contributivas (PNC) por Invalidez Laboral y de asignaciones universales por hijo (AUH), que le fueron arbitrariamente arrebatadas por un proceso de auditoría que no garantiza derechos.
Los pueblos indígenas han sufrido históricamente políticas de despojo de sus tierras que, una y otra vez, evidencian el problema estructural: la negación del derecho a la vida digna, al alimento, a la tierra, a la salud y al sustento. Jesús nos llama a denunciar las injusticias, y por ello no podemos hacer silencio mientras se llevan adelante acciones estatales que ponen en riesgo la vida, la libertad y la integridad del pueblo, más aún en poblaciones históricamente vulneradas. Como comunidades de fe insistimos en la defensa de la vida digna y en abundancia (Juan 10:10).
La IEVRP adhiere al pronunciamiento de la Junta Unida de Misiones (JUM): «La Palabra de Dios nos recuerda que el Señor “escucha el clamor de su pueblo” (Éxodo 3:7) y que bendice a quienes trabajan por la paz y la justicia (Mateo 5:9). Por ello, elevamos nuestra voz profética para acompañar el justo reclamo del pueblo Qom, exhortando a las autoridades provinciales y nacionales a garantizar:
• El cese inmediato de toda represión y hostigamiento.
• La libertad y seguridad física de las personas detenidas.
• El cumplimiento efectivo de las medidas cautelares y derechos sociales fundamentales, como las pensiones por discapacidad y la asistencia alimentaria.
• Un diálogo digno y reparador, que escuche la voz de las comunidades indígenas en su propio territorio.»
Sostenemos con esperanza el compromiso por un mundo donde la justicia y la dignidad no sean privilegios, sino derechos garantizados para todas y todos, porque creemos en la vida plena y en la fuerza de los pueblos que no dejan de luchar por un futuro mejor.