El 29 y 30 de noviembre se realizó el primer campamento nacional de adolescentes en el predio de Bellaco, departamento de Río Negro, Uruguay, organizado en forma conjunta entre el equipo Requinto y el Presbiterio Norte Uruguayo con el apoyo de la red de referentes juveniles que sostuvo su trabajo en encuentros virtuales durante todo el año.

El campamento surgió como una iniciativa presentada por Requinto en la primera Asamblea del Presbiterio Norte Uruguayo. Luego de un intento inicial suspendido por mal clima, el equipo optó por realizarlo a nivel nacional, manteniendo como eje la participación de adolescentes y convocando a la red de referentes construida en el ciclo “Cuantos más hilos se trenzan…”. Finalmente, participaron 22 adolescentes y 12 referentes adultos-as.
En este sentido, Sofía Rameau, referente de Paysandú, destacó el proceso de planificación: “Lo lindo fue que lo organizamos gracias a una hermosa red que fuimos tejiendo con otros y otras referentes juveniles, de otros lugares, por eso es que después este campamento tomó otra dimensión: un campamento nacional de adolescentes. Fue tan linda experiencia que estamos pensando en replicarlo”.
Para muchas y muchos adolescentes fue su primera experiencia campamentil en este predio de la Iglesia Valdense, por ejemplo, para Julieta Hernández de Colonia del Sacramento: “La estamos pasando muy bien con mis amigas, así que espero que algún día puedan venir a visitar Bellaco y que la pasen bien”. Además, desde el Centro de Servicio Social El Pastoreo, ubicado en Rosario, participaron varias personas, entre ellas, Dalma de 12 años que dice: “La estoy pasando re bien y me gustó el lugar”, y Mía, de 13 años, que comparte: “Estoy pasando increíble en este campamento, me siento muy linda con la gente, muy cómoda. ¡Me encantó!”.
La organización colectiva fue clave en el desarrollo de cada etapa, desde el equipo Requinto enfatizan que: “nos sentimos muy bien recibidos-as. Las comunidades de Young y Paysandú estuvieron muy presentes todo el tiempo, el grupo de cocina nos acompañó desde el inicio de una forma muy linda, muy cuidada, muy tierna; incluso a nivel económico porque además de trabajar durante el campamento, donaron muchas cosas. Realmente fue hermoso, y el predio también es un lugar muy lindo, muy bien cuidado, lleno de naturaleza y tranquilidad”.
Bellaco, un lugar especial
Como sucede en estas instancias, las comunidades se preparan para un evento así. Este caso no fue la excepción, y para varias personas adultas fue reencontrarse y compartir parte de su propia historia, como es el caso de Nilda Rivoir, secretaria del Consistorio de la comunidad de Río Negro e integrante de la Comisión del Parque Bellaco: “Estamos muy felices de tener un campamento de jóvenes acá porque es un lugar que lo tenemos en el corazón. Muchas de las personas que estamos acá, nos criamos, fuimos a la escuela bíblica y al catecismo en este lugar”.
En el mismo sentido, Abel Rameau, que ofició de cocinero, dice: “Me alegra mucho que hayan venido un montón de chicos y de varios lugares a nuestro predio. Este lugar fue donde me inicié en la fe, fui bautizado acá en este templo, hace varios años. Me parecen fabulosas estas jornadas de campamento, sobre todo para los chicos que se están formando, pero no solo para ellos, para nosotros, los viejos, también es muy importante”.
Identidad, memoria y vida en comunidad
El tema central fue la identidad a partir de la cita bíblica de Mateo 16:15: Y ustedes, ¿quién dicen que soy?. “Trabajamos un poco sobre el pasado, sobre cómo llegamos a ser quienes somos, qué personas o qué momentos fueron importantes para nosotros-as, para después trabajar a nivel bíblico sobre algunos referentes y compararlos con Jesús con el objetivo de identificar qué cosas resaltan de la identidad comunitaria. En ese momento introdujimos la reflexión sobre la identidad colectiva, sobre cómo somos con otros-as y cómo somos a nivel grupal. El tercer día tuvo una celebración de cierre que organizaron los y las adolescentes”, comparten desde Requinto.
De esta manera, se desarrolló el primer campamento nacional de adolescentes en Uruguay, que cerró con evaluaciones positivas y con la intención de sostener estos espacios como parte del camino compartido entre comunidades. En este sentido, el equipo concluye: “Estamos felices por todo el trabajo colectivo, por el encuentro con tantos gurises-as y la oportunidad de vivenciar experiencias en lugares tan hermosos como este. Esperamos volver a vivenciar todo lo lindo de este campamento, de hecho, estamos pensando una nueva edición en mayo del 2026”.