La Comisión de Examen y el camino hacia el Sínodo 2026: una tarea compartida al servicio de la iglesia

En el marco del Sínodo 2026, que se realizará en el Parque 17 de Febrero, Fomento (Uruguay), entre el 29 de enero y el 1 de febrero, dialogamos con integrantes de la Comisión de Examen, encargada de analizar los informes y acompañar el proceso sinodal con una mirada reflexiva y comprometida sobre la vida de la Iglesia.

La comisión está integrada por Liliana Forastieri, Sandra Machuca y Eduardo Obregón, quienes compartieron cómo viven este tiempo de trabajo intenso, los ejes que orientan su análisis y las preguntas que atraviesan hoy a la comunidad valdense.

Un trabajo exigente, vivido como don y servicio

Al referirse a la dinámica de trabajo, las y los integrantes destacaron el clima fraterno que se genera en el equipo. Sandra subrayó lo ameno del proceso, la posibilidad de aportar desde los propios dones y el sentirse parte de un equipo, aún sabiendo que se trata de un período intenso que requiere reorganizar tiempos personales y laborales.

Liliana, por su parte, agradeció al Sínodo 2025, que confió en esta comisión, y puso en valor los espacios cotidianos de encuentro que van más allá de la tarea técnica: momentos para compartir cómo están las personas, las familias y las comunidades, lo que fortalece los vínculos y enriquece el trabajo conjunto. 

Eduardo destacó especialmente el compromiso asumido por Liliana al extender su participación un año más, garantizando la continuidad entre una comisión y otra, en un contexto de transición en los mandatos. Este gesto, señaló, habla de militancia, conciencia y responsabilidad al servicio de la iglesia.

Una iglesia en transformación que interpela

Desde la comisión reconocen que la vida de la iglesia se ha complejizado, y que los procesos actuales requieren análisis cada vez más profundos y comprometidos. Ese desafío genera, a veces, temores sobre estar a la altura de los cambios y transformaciones que atraviesa la comunidad de fe, pero también se apoya en una trayectoria construida a lo largo del tiempo, retomando y profundizando análisis iniciados por comisiones anteriores.

En este sentido, el trabajo de la Comisión de Examen se organiza en torno a ejes que permiten abordar la diversidad de temas presentes en la vida institucional: Ministerios, Diaconía y Mayordomía, integrando aspectos como adolescencias y juventudes, comunicación, ecumenismo, finanzas, fortalecimiento comunitario y desarrollo institucional. Las áreas en las que se trabajará durante la asamblea se mantienen, en tanto: Vida de fe, Diaconía, Desarrollo institucional, y Mayordomía y Finanzas.

Señalaron como relevante la incorporación del ecumenismo como eje específico, a partir del crecimiento de vínculos con iglesias hermanas, organismos internacionales y experiencias como la Diaconía Ecuménica, así como el acompañamiento a organizaciones vinculadas a derechos humanos que atraviesan contextos complejos a nivel global.

Equipos, formación y nuevas metodologías

Las y los integrantes coincidieron en destacar la importancia del trabajo en equipos, tanto a nivel comunitario como presbiterial, como una forma de distribuir responsabilidades, reconocer dones y sostener procesos en un contexto de escasez de obreros y obreras. En esa línea, valoraron especialmente los espacios de formación colectiva, como la Escuela de Ministerios Comunitarios de la Red Ecuménica de Educación Teológica (REET), y la continuidad de metodologías que fortalecen la participación y la planificación.

Liliana señaló también un cambio significativo en la forma de realizar los relevamientos e informes, impulsado por definiciones del Sínodo 2025, lo que permitió a la comisión un análisis más reflexivo y profundo, al contar con información más clara y sistematizada. A la vez, hizo un llamado a las comunidades a registrar y valorar todas sus actividades, incluso aquellas que pueden parecer pequeñas, pero que son fundamentales para la vida de la iglesia.

Jóvenes: presente y desafío permanente

Un eje que atraviesa con fuerza el análisis de la comisión es el de adolescencias y juventudes. Las y los entrevistados insistieron en la necesidad de ver a las y los jóvenes como parte del presente de la iglesia y no solo como su futuro. El trabajo comunitario, presbiterial e interpresbiterial, la articulación entre organismos como la CAJ, Requinto y representantes interpresbiteriales, y las redes que se van conformando fueron señaladas como signos alentadores, aunque también como desafíos que requieren sostén y compromiso.

Escuchar para discernir

Además de la lectura de informes escritos, la Comisión de Examen realizó entrevistas con distintos espacios de la iglesia, como el grupo Requinto, Mesa Valdense, la Comisión Fiscal y la Secretaría de Comunicaciones. Estas instancias permitieron profundizar miradas, comprender procesos y acompañar con mayor cercanía las realidades que atraviesan comunidades y obras.

Cada informe, cada entrevista, fue vivido no como una rutina, sino como un ejercicio de empatía, escucha y discernimiento, reconociendo tensiones entre lo viejo y lo nuevo, problemáticas emergentes y la pregunta permanente por cómo construir comunidad hoy, cómo seguir a Jesús en este tiempo y contexto.

El trabajo de la Comisión de Examen busca ofrecer insumos para que el Sínodo 2026 pueda tomar las mejores definiciones para la vida y misión de la Iglesia Valdense, visibilizando procesos, desafíos y esperanzas que se construyen día a día en las comunidades, con la convicción de que este camino se sigue recorriendo con la ayuda de Dios.

Publicado en Noticias.