Una obra de servicio que sigue creciendo 

A 48 años de su fundación, el Hogar para Ancianos de Jacinto Arauz continúa siendo una referencia de cuidado, acompañamiento y compromiso comunitario. En diálogo con la directora Noelia Genre Bert, repasamos los desafíos actuales del trabajo cotidiano, la importancia de los vínculos y el sentido profundo de una obra que nació impulsada por la Iglesia Evangélica Valdense y que sigue creciendo desde una mirada comprometida con la dignidad de las personas mayores.

Noelia describe al Hogar -que hoy cuenta con 32 personas residentes- como “una institución atravesada por una larga trayectoria de servicio y adaptación constante a las nuevas realidades”. Recuerda que en la década de 1970 la Iglesia había advertido la necesidad social vinculada al cuidado de las personas mayores, incluso “estuvo antes que el Estado”, expresa.

En la actualidad, el perfil de quienes ingresan al Hogar ha cambiado: las personas llegan con mayores niveles de dependencia física y cognitiva, lo que exige cuidados más intensivos y especializados. Sin embargo, sostiene que el verdadero sentido de hogar se construye diariamente en los vínculos, en las formas de acompañar y en la calidez y calidad de atención.

Desde su rol como directora, Noelia vive esta tarea como una responsabilidad profundamente ligada al servicio cristiano. “Sabemos que, como obra de servicio de la Iglesia Valdense, tenemos un gran compromiso con la comunidad y eso tiene un valor enorme”, comparte. Para ella, el desafío es sostener un cuidado empático, respetuoso y centrado en la dignidad de las personas mayores, procurando que continúen sintiéndose parte activa de la comunidad.

Los desafíos actuales del cuidado integral 

Durante este último año, uno de los principales objetivos fue fortalecer el equipo de trabajo: “Buscamos generar vínculos saludables, atendiendo a la importancia de cuidar a quienes cuidan”, explica. En ese camino se realizaron talleres, espacios de escucha y capacitaciones específicas para abordar distintas situaciones vinculadas al cuidado y a la asistencia cotidiana.

La directora remarca también la importancia del acompañamiento de las familias y de la comunidad. “Los vínculos no deben cortarse”, afirma, incluso cuando las dinámicas familiares cambian a partir del ingreso de una persona al Hogar. Por eso, desde la institución se promueven actividades compartidas con familiares, escuelas, colegios y organizaciones locales, generando espacios de encuentro que enriquecen tanto a residentes como a visitantes.

En relación a los desafíos actuales, Noelia reconoce que sostener una institución de estas características implica una tarea permanente. “El desafío es no perder nunca de vista la misión”, sostiene. En medio de las demandas diarias, considera fundamental cuidar tanto a los residentes como al personal, promoviendo un abordaje integral de la salud y de los vínculos humanos.

Un fiesta de la comunidad

La celebración por el 48 aniversario fue, una vez más, una expresión de ese trabajo colectivo. Residentes, familias, trabajadoras-es e integrantes de la comunidad participaron del aniversario. Muchos de los souvenirs y centros de mesa fueron realizados por las-os residentes en los talleres que se desarrollan cotidianamente en el Hogar.

“La comunidad siempre acompaña: colaborando, donando, difundiendo, estando presente”, destaca Noelia. A pesar de la fría jornada, varias-os residentes participaron de los festejos y disfrutaron de la música, el encuentro y la alegría compartida.

Finalmente, la directora agradeció a todas las personas que han sido parte de la historia del Hogar a lo largo de estos 48 años y expresó un reconocimiento especial a Dios, “por acompañar y sostener esta obra en cada etapa, especialmente en los momentos difíciles”.

Hoy, el Hogar para Ancianos de Jacinto Arauz continúa proyectándose hacia el futuro desde el mismo espíritu que le dio origen: trabajar por el bien común, promoviendo cuidados dignos, vínculos saludables y una comunidad que no deje a nadie afuera. “Tenemos que seguir respetando la dignidad de las personas mayores, ellas y ellos tienen historia, experiencia y mucho para enseñarnos”, concluye.

Publicado en Noticias.

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