El salón valdense de Miguelete se renueva con impulso comunitario

La comunidad valdense de Miguelete concluyó un proceso de recuperación y refacción de su histórico salón, inaugurado en 1951. A 75 años de su construcción, el edificio mantiene plena vigencia como espacio de encuentro comunitario, utilizado por instituciones locales, agrupaciones y generaciones de vecinos y vecinas.

En 2023 comenzó un proceso de refacción motivado por el deterioro edilicio acumulado durante décadas. Sonia Michelin Salomón, integrante del equipo de trabajo que impulsó las mejoras, relató que “el estado del techo fue una de las principales preocupaciones iniciales. Junto a Liliana Jourdán, Ricardo Jourdán, Noelia Ahlers, Araceli Constantín y Roberto Plenc, conformamos un grupo de trabajo que comenzó a gestionar recursos y apoyos para recuperar el salón”.

“Luego del trabajo en el techo, se retiró una parte del revoque interior y quedó el ladrillo a la vista en la zona que estaba más deteriorada. El resultado quedó muy lindo visualmente y, a partir de ahí, con el impulso de toda la comunidad, decidieron continuar con otros trabajos: pintura de paredes interiores y exteriores, reacondicionamiento de aberturas y puertas, entre otras mejoras”, comentó Sonia.

Las obras avanzaron gracias al aporte de la comunidad local, colaboraciones institucionales, apoyo de la Intendencia y contribuciones provenientes del programa Otto per Mille. Luego de concretar la renovación del techo, continuaron trabajos interiores y exteriores, incluyendo restauración de paredes, pintura y reacondicionamiento de aberturas.

“Es un placer trabajar con este grupo”, expresó Sonia Michelin Salomón, destacando el compañerismo y el compromiso compartido durante todo el proceso.

Un poco de historia

La idea de tener un salón comenzó en mayo de 1941, cuando el pastor Carlos Negrín propuso la creación de un fondo permanente para construir un espacio de actividades comunitarias. La iniciativa respondía a una necesidad concreta: contar con un lugar propio para reunirse, compartir y fortalecer la vida comunitaria.

Con el paso de los años, el proyecto fue tomando forma gracias al compromiso colectivo. En 1944 se conformó la primera comisión pro-salón y, posteriormente, una nueva comisión presidida por Aldo Artús continuó impulsando el sueño. El avance decisivo llegó en octubre de 1949 con la compra de los primeros ladrillos y, pocos meses después, el 7 de febrero de 1950, comenzó la construcción a cargo de Paulino y Teófilo Collazo.

Finalmente, el 8 de abril de 1951, el salón fue inaugurado con un culto dirigido por el pastor Aldo Comba. La jornada quedó en la memoria de la comunidad como una verdadera fiesta, con el típico asado con cuero, actividades deportivas y teatro local.

A 75 años de su inauguración, el salón de Miguelete sigue siendo mucho más que un edificio. Es memoria viva, trabajo comunitario y un espacio que continúa reuniendo generaciones alrededor de la fe, la cultura, el encuentro y la solidaridad.

Un espacio que sigue vivo

Actualmente, el salón continúa siendo ampliamente utilizado por la comunidad de Miguelete. Se realizan encuentros, actividades benéficas, reuniones de organizaciones locales, ensayos de agrupaciones corales, catecismo, escuelita bíblica, gimnasia y distintas propuestas impulsadas por instituciones de la zona; además, el espacio también es alquilado.

La escuela, el liceo, el hogar y diversos grupos comunitarios utilizan habitualmente el espacio, reafirmando el lugar central que el salón mantiene en la vida cotidiana del pueblo.

Más que un edificio, el salón nació como una apuesta al encuentro y al desarrollo de la vida comunitaria, especialmente de las juventudes. Durante décadas se desarrollaron actividades deportivas, culturales, educativas y de fe que marcaron la vida de generaciones enteras.

Publicado en Noticias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *