Más que una remodelación: una apuesta al futuro del Parque El Triángulo

La reciente renovación de la cocina y los sanitarios del Parque El Triángulo es el resultado de un proceso que comenzó hace casi una década. Detrás de cada mejora hay años de planificación, búsqueda de recursos, trabajo comunitario y una visión compartida sobre el futuro del predio. En esta ocasión también se contó con el apoyo del Otto per Mille (OPM).

Wilfredo Bonjour, representante del consistorio en la Reforma Edilicia del Parque El Triángulo (REPET), recuerda que el proyecto comenzó a gestarse entre 2016 y 2017. “Se empieza a trabajar en proyectos por un pedido de ver qué se hacía con el predio, porque la evolución de todas las cosas iba demandando una nueva infraestructura. Para los campamentos presbiteriales las instalaciones podían seguir funcionando, pero pensando en una proyección del Parque hacia afuera ya era insostenible, sobre todo la parte de la cocina y el manejo de alimentos.”

A partir de ese diagnóstico comenzó un largo proceso de elaboración de proyectos y búsqueda de financiamiento. La primera etapa fue la puesta en valor del histórico Salón Templo-Escuela, llevada a cabo entre 2020 y 2021. “Se nos recomendó dividir el proyecto en etapas. Primero se trabajó sobre el salón histórico y después continuamos con otras mejoras en el predio. La idea siempre fue proyectar El Triángulo hacia una infraestructura similar a la de otros centros de campamentos de la Iglesia.”

Wilfredo destaca especialmente el apoyo recibido desde la Secretaría de Proyectos de la Iglesia Evangélica Valdense y el acompañamiento del programa OPM y agrega que “fue un proceso largo. Hubo proyectos que no fueron seleccionados en una primera instancia, pero seguimos insistiendo. En 2024 recibimos la noticia de que se veía con buenos ojos la puesta en valor de la cocina y se nos pidió volver a presentar la propuesta.”

La obra comenzó en julio de 2025 y se extendió hasta noviembre de ese año. “También hubo un trabajo muy importante de la comunidad local. Se tuvieron que retirar muebles, reorganizar espacios y preparar todo el predio para el inicio de las obras. Mucha gente colaboró para que el proyecto pudiera concretarse”, agrega.

Para Wilfredo, la renovación forma parte de una visión más amplia sobre el futuro del parque, ya que “hoy estamos recibiendo campamentos de instituciones educativas y organizaciones que conocen el lugar y quieren volver. El desafío sigue siendo fortalecer la estructura de funcionamiento del predio para acompañar todo ese crecimiento.”

Planificación de la obra

Desde el aspecto técnico, el ingeniero civil Emilio Gonnet fue el encargado de diseñar y llevar adelante la obra. “Se plantearon varias opciones de reforma y refuncionalización de la cocina y del núcleo de baños. Después de algunas modificaciones y del intercambio con la comisión y la comunidad se llegó a la propuesta definitiva.”

La intervención incluyó una renovación integral de la cocina en la que “se colocó piso cerámico nuevo, revestimientos, mesadas de granito, muebles bajo mesada y alacenas. También se solucionaron problemas de humedad que existían en algunas paredes y se renovaron sectores muy antiguos de la construcción”, comentó Emilio.

Además, se reorganizó el uso de los espacios existentes: “El antiguo baño de varones pasó a ser depósito y despensa. Eso permitió trasladar allí heladeras y freezers, dejando el salón mucho más despejado para reuniones, encuentros y eventos.”

Uno de los aspectos más importantes fue la transformación de los sanitarios. “Los baños pasaron de estar pensados para duchas e inodoros utilizados en campamentos a una nueva configuración con un baño accesible para personas con movilidad reducida y otro sanitario independiente. Era una mejora muy necesaria.”

La obra también resolvió problemas que existían desde hacía tiempo, porque “no estaban funcionando correctamente los desagües cloacales de la cocina. Había arreglos provisorios y se aprovechó la obra para dejar todo funcionando correctamente, tanto en la cocina como en los baños.” 

Según Emilio, el resultado fue la creación de un conjunto integrado entre salón, cocina y sanitarios: “Lo que se buscó fue tener estos espacios en condiciones acordes a cómo había quedado el salón histórico, dejando preparado el sector para reuniones y actividades de mayor envergadura.”

Una mirada desde la comunidad

Para Silvana Grand, integrante de la comunidad de El Triángulo, la obra tiene un significado profundamente personal: “Mi corazón está en El Triángulo. Es donde nací, crecí y vivo. Allí me bautizaron, me casé y participé toda mi vida.”

Por eso, poder vivenciar todos los cambios le hace recordar los primeros campamentos, en los que “había una ventana muy pequeña, luz de velas o faroles, una heladera a kerosene y una mesa chica. Eran otros tiempos y otras posibilidades, ahora cuando una entra a esta cocina tan modernizada, tan bien distribuida, con bajo mesadas, alacenas, buena iluminación y una ventana que permite contemplar el ocaso del día, es imposible no sentirse feliz”, comenta.

“Ver los progresos es algo que alegra el alma. Ojalá todos seamos conscientes de lo que ha costado esta renovación y cuidemos estas instalaciones para que mucha gente pueda disfrutarlas durante muchos años”, concluye Silvana

Publicado en Noticias.

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