«Accionar hoy para cambiar mañana»: el lema que reunió a jóvenes de la CEVAA en Togo 

Del 20 al 26 de julio se desarrolló en Kpalimé, Togo (África Occidental), el Campamento Internacional de Jóvenes organizado por la CEVAA. Un espacio de encuentro que reunió a más de 50 jóvenes de iglesias miembro de distintos países. En representación de la Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata participaron Gisella Curutchet y Florencia Arias.

El campamento formó parte de las acciones impulsadas por la CEVAA para el período 2023-2028, definidas durante su Asamblea General de 2023, bajo el desafío de «vivir de otra manera la creación». Durante una semana, las y los participantes reflexionaron sobre el cuidado del ambiente, el compromiso de las iglesias frente a la crisis ecológica y el papel de las juventudes como agentes de transformación.

Bajo el lema «Accionar hoy para cambiar mañana», el encuentro combinó espacios de formación, talleres, celebraciones, momentos recreativos e intercambio cultural. Hubo instancias dedicadas a conocer la historia y el trabajo de las distintas iglesias que integran la CEVAA, además de talleres sobre agroecología, comunicación, manualidades y otras herramientas para promover prácticas sostenibles.

Uno de los aspectos más destacados por Gisella y Florencia fue la experiencia de compartir la vida cotidiana con jóvenes de diferentes culturas. Desde el primer momento, la comunidad local recibió al grupo con gran hospitalidad, generando un ambiente propicio para el intercambio de costumbres, comidas, música, bailes y formas de vivir la fe.

«Aprendimos diferentes maneras de celebrar en comunidad y de comprometernos con el cuidado de la creación. También conocimos otras formas de entender el trabajo de las iglesias y el desafío común de construir un mundo más sostenible», expresó Gisella.

Este campamento también permitió descubrir que, más allá de las diferencias culturales, existen preocupaciones y esperanzas comunes: «Hay jóvenes organizándose alrededor de una fe compartida, con el objetivo de habitar la realidad con esperanza y llevar adelante acciones que contribuyan a un trato respetuoso de la tierra en la que vivimos», señaló Florencia.

Además de los espacios de reflexión, hubo tiempo para fortalecer vínculos a través de juegos, celebraciones e intercambios culturales. Entre anécdotas, Florencia contó que “a todos-as les gustó el dulce de leche, pero pocas personas se animaron a probar el mate”.

Para Gisella, uno de los aprendizajes más importantes fue la actitud de quienes participaron del campamento: «La disposición para conversar, escuchar, intercambiar ideas y participar activamente hizo que fuera un verdadero espacio de encuentro. En un tiempo donde muchas veces predomina la individualidad, encontrar un lugar seguro en lo colectivo y aprender a abrazar las diferencias fue una verdadera bendición.»

Ambas representantes valdenses destacaron que culminaron la experiencia con nuevas herramientas, vínculos y experiencias que fortalecen el trabajo con las juventudes y el compromiso compartido con el cuidado de la creación, convencidas de que estos espacios internacionales permiten seguir construyendo una iglesia abierta al diálogo, “Volvemos con mucha inspiración de esta gran experiencia y esperamos que se siga expandiendo la diversidad”, desea Florencia.

Publicado en Noticias.

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