Con gran concurrencia de la delegación valdense, más de 45 personas participaron del segundo encuentro presencial de la Escuela de Ministerios Comunitarios (EMC) el fin de semana del 13, 14 y 15 de marzo en Gualeguaychú. La propuesta se enmarca en una de las formaciones disponibles de la Red Ecuménica de Educación Teológica (REET).
Desde la Secretaría de Comunicaciones conversamos con Federico Plenc, referente valdense del equipo de coordinación, sobre el proceso ecuménico que viene transitando.

El segundo encuentro presencial de la EMC comenzó con un devocional en el que la comunidad ierpina local, junto a su pastor Joel Nagel, dio la bienvenida. Este momento significó el comienzo de una nueva etapa dentro del proceso formativo que se enmarca en la metodología del ver, juzgar y actuar. Luego de la primera instancia centrada en el ver, es decir, en el análisis de las prácticas; en esta oportunidad se dio paso al momento del juzgar, enfocado en el abordaje bíblico-teológico.
En esta línea, se contó con la presencia del pastor valdense Darío Barolin, quien fue clave para acompañar el hilo conductor de toda la propuesta y facilitó un momento introductorio sobre cómo leemos la Biblia. “La propuesta invitó a detenernos en los modos de interpretación, a tomarnos el tiempo necesario y a evitar lecturas automáticas, tanto de la Biblia como de la realidad”, comentó Federico.
También se compartió una muestra de materiales bíblicos —traducciones, ediciones históricas y versiones latinoamericanas, incluyendo materiales en idiomas de pueblos originarios— junto a René Krüger y Zully Bauer, quienes actualmente residen en Gualeguaychú.






Federico destacó la importancia de este momento del proceso formativo: “Empezamos a profundizar en el ‘juzgar’ no como un ejercicio teórico, sino como una forma de poner en diálogo la fe con las prácticas concretas de nuestras comunidades”. En ese sentido, también subrayó que “la riqueza de la EMC está en la diversidad de miradas y en la posibilidad de construir una lectura colectiva, situada y comprometida”.
Otro aspecto muy importante tanto de la EMC como de otras actividades de la REET tiene que ver con el fortalecimiento de los vínculos ecuménicos, en esta oportunidad, valorando el encuentro presencial como clave para generar una interacción más cercana, que se nutre a partir de las diversas experiencias. En este sentido, es notorio que más allá del proceso formativo se va tejiendo una red, en palabras de Federico: “Una red de personas, comunidades e iglesias que, desde sus diferencias, apuestan a caminar juntas, a escucharse y a construir respuestas comunes frente a los desafíos de nuestro tiempo. Se va generando un clima de confianza que permite compartir con mayor profundidad lo que cada comunidad vive”.
De esta manera, la Escuela de Ministerios Comunitarios se proyecta como un espacio concreto de encuentro, formación y compromiso. “El desafío hacia adelante será sostener y profundizar este camino, ampliando los vínculos y fortaleciendo una perspectiva ecuménica que no solo dialogue, sino que también actúe. Porque si algo quedó claro en Gualeguaychú, es que hay una convicción compartida: el futuro de nuestras iglesias en la región se construye, necesariamente, en clave de encuentro” concluyó Federico.