“Todo está guardado en la memoria, sueño de la vida y de la historia.”
León Gieco
La memoria es un elemento central de cada pueblo. Es es la guardiana del recorrido histórico de las diferentes comunidades, de sus aciertos y sus errores, de su gloria y sus fracasos. La memoria es la herramienta de construcción de lo común. Y si hay algo que sabemos los y las valdenses es de memoria. Tenemos memorias de liberación, de sueños, de comunidad, de fe compartida. También sabemos de memorias del terror, de acusaciones de brujería, de persecución, desapariciones y muerte.
Es por esta memoria individual, colectiva y comunitaria que resistimos al odio, a la exclusión y a la muerte. Es esta memoria que nos sensibiliza y nos hermana con la lucha contra el odio que desaparece y deshumaniza, que busca la negación y el olvido hasta el día de hoy.
Cada 20 de mayo, en Uruguay, el silencio se convierte en grito de lucha y resistencia en busca de verdad y justicia.
Que el Dios al cual celebramos nos permita vivir el día que anunció el salmista y la memoria sea nuevamente una herramienta de construcción y no de dolor.
El amor y la verdad se darán cita,
la paz y la justicia se besarán,
la verdad brotará de la tierra
y la justicia mirará desde el cielo.
Salmo 85,10-11
Comisión Sinodal de Comunicaciones