Mensaje por Pentecostés

Hechos 2. 12 «Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?»

Pentecostés es una historia de sorpresa, asombro, superación e incomodidad. Sorpresa, porque nadie se esperaba lo que había ocurrido. Asombro porque lo que el Espíritu produjo fue extraordinario. Superación, porque los límites y diferencias culturales se superaron para que el mensaje pudiera ser comunicado. Incomodidad, porque todo eso no se podía comprender totalmente, y lo que no se comprende incomoda.

¿Cómo resuena el viento recio de Dios en este pentecostés 2026? ¿Qué ventanas sacude, qué puertas abre, que polvaredas levanta en medio de esta humanidad de a poco acostumbrada a no esperar nada, a no asombrarse por nada y descreída de que nada pueda cambiar?
En un mundo lleno de incomprensión, Pentecostés es entendimiento.
En un mundo plagado de barreras y diferencias, Pentecostés es unidad en la diversidad.
En un mundo acostumbrado a la comodidad de lo conocido, Pentecostés es sorpresa, movimiento y renovación.
En un mundo desesperanzado, Pentecostés es esperanza renovada.
En un mundo enfermo de angustias, sufrimientos e injusticias, Pentecostés es fiesta y alegría, porque Cristo resucitado se mueve entre nosotros y nosotras, y su Espíritu actúa despertando la vida en comunidad diversa y amorosa.

Marcelo Nicolau
Moderador de la Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata

Publicado en Noticias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *