Una fecha que nos invita a reconocer, valorar y visibilizar la lucha histórica y el papel de las mujeres indígenas en la defensa de sus territorios, culturas y derechos.
Su origen se remonta a 1983, durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América, en homenaje a Bartolina Sisa, una mujer aymara que lideró la rebelión contra el colonialismo español en el Alto Perú a finales del siglo XVIII.
Durante los últimos tres siglos, las mujeres de Pueblos Originarios en América Latina han desarrollado diversas formas de resistencia, combinando la lucha política con la preservación cultural. Su resistencia ha sido tanto activa y visible como sutil y cotidiana.
Esta fecha es una oportunidad para reflexionar sobre el papel de nuestras iglesias en la construcción de una sociedad más justa. Nos insta a promover el conocimiento y el respeto de las identidades culturales, la valoración de los saberes de los Pueblos Originarios y a desarticular prejuicios.
En esta fecha honramos la memoria, valoramos el presente y nos comprometemos a seguir trabajando por un futuro donde los derechos de las mujeres indígenas sean plenamente reconocidos y sus voces, plenamente escuchadas.
Laura Tolu
Delegada valdense en CONDUDII